Al menos quince veces he pasado por estas curvas. Siempre las había tachado de simples por la costumbre, de mero trámite antes de lo bueno que empieza a partir de El Salto. Esta vez voy saboreando cada una, la más abierta y suave, las escasas cerradas que me encuentro, incluso las rectas. Las que están pasando el retén de soldados, las de Río Chico, El Soldado, etc. La emoción me gana, luego de 22 días sin salir en la DR, pero más que nada impulsado por ese miedo, ese miedo que ahora me hace pensar que todo esto tal vez es demasiado bueno para ser verdad, no quiero creer que sea así y deseo finalmente darme cuenta que es realidad, que no es un sueño o al menos que hemos despertado y lo estamos viviendo ya.
Simplemente recuerdos
Por causas de fuerza mayor no habrá relatos por algunas semanas, mientras traigo algunas imagenes que evocan recuerdos, buenos recuerdos.
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Remando en la arena de Sierra de Gamón (Guadalupe Victoria)
Por momentos sentía que le exigía demasiado a la DR. Subidas, bajadas, ligeros derrapes, rocas, baches, interminable arena, subidas con terreno suelto, polvo y más que nada el fuerte ritmo que le imprimí esta ocasión y que casi nos lleva al suelo en un par de ocasiones. Al final sólo fueron 71 kilómetros de exigencia, suficientes para confirmar que la DR es una gran moto.
Motoso conoce Durango y su frío
Una persona muy especial me dijo citando a un grande “La vida no es lo que uno vivió sino lo que uno recuerda para contarlo”. Creo esta frase aplica a la perfección para el gran viaje que hizo el Motoso desde León a Durango y de regreso, casi sin planearlo y originado por una conversación en el mensajero un día atrás.
Fotografía estenopeica
En una salida de hace 15 días con Tere con destino a Mimbres estuvimos tomando fotografías con la cámara digital y también con una cámara estenopeica. Aquí una breve descripción de esta última:
Cámara estenopeica.- La fotografía estenopeica funciona en base a los principios básicos de la captura de imágenes según el comportamiento de la luz, es decir algo similar a la “caja negra”. La peculiaridad es la carencia de objetivo (lente) y en su defecto tenemos un estenopo, orificio que permite la entrada de la luz por donde se capta la imagen. Este tipo de cámara se puede fabricar con diversidad de materiales y objetos tales como cajas de cerillos, de zapatos, botellas, etc. Se pueden usar películas de cualquier tipo que se adapten a la cámara en cuestión. El tiempo de exposición va en función de la sensibilidad de la película y de la distancia focal, así como de las condiciones particulares de cada toma y de los efectos deseados.
Dos DR200 cruzan la sierra en invierno camino a Mazatlán
Circulamos Torreon32 y yo de Durango a Mazatlán sobre la carretera libre que une ambas ciudades. Cada quien en su DR200. La noche aún dentro del casco se siente solitaria, misteriosa, un tanto incierta y sobre todo fría, muy fría. Vamos entre un bosque de pinos, en ocasiones con paisajes espectaculares que ya viste antes pero en condiciones mucho muy distintas esta ocasión. Pasamos Buenos Aires y de pronto noto una precipitación, pero extrañado noto que es nieve y no lluvia. Hace mucho no la veía y ya no recordaba como era… Aun con nieve (que apenas comenzaba a caer) pasamos por La Ermita sitio de constante presencia militar, donde los soldados encargados del control nos interrogan de nuestro origen, destino y sobre si sentíamos el frío. La respuesta era obvia. Continuamos y algunos metros adelante de este sitio ya no cae nieve pero aún se siente bastante frío. Más adelante (40km aprox.) seguimos circulando por la misma carretera, pero ahora en lugar de nieve a través del casco veo corrientes cálidas de llovizna mezclada con hojas de pinos en forma de remolinos que se dirigen a mí iluminados por el faro de la DR…
Déjame rodar este camino el mejor que he rodado. Una curva, una curva, otra curva, un compañero, una aventura, una tormenta, ¿quien sabrá el valor de esta rodada? ¿quien sabrá? Gira el viento, giran las ruedas, ¡gira el motor! Potencia misteriosa, ¡aceleración! Al soltar mi moto en remolinos, ¡velocidad! Otra curva. Paraíso. Es mi cura. Emoción. Vivir viajando sobre ti, emoción. Vivir viajando sobre ti, emoción
Rapeleando y escalando en la Presa Guadalupe Victoria
Esta ocasión no les presentaré el relato de una rodada, sólo será un resumen de una salida, que no la considero rodada ya que la actividad principal nada tuvo que ver con motos, salvo que yo llegué en mi DR200 a la cita. Pese a esto si hay algo interesante que es el destino propiamente, donde pude practicar un deporte que hace años no hacía: rapell, además de que algunos amigos se animaron a escalar. Se trata de la Presa Guadalupe Victoria.
Una nueva forma de llegar a un nuevo destino: Mimbres
Nota.- Para ver las fotografías tomadas con la cámara estenopeica, por favor has click aquí (actualizado al 3 de enero del 2010).
Es la 1a.m. de este domingo y estoy recostado en mi cama pensando cuál será el destino de más tarde. Tengo diversas opciones como son repetir las rodadas a Tres Molinos o Navios, incluso llego a tomar en cuenta ir a la presa Guadalupe Victoria, la cual está a menos de media hora de la ciudad. Pero esta vez será muy diferente a todas mis rodadas anteriores.
Puente del Tren de Río Chico
Luego del domingo anterior, de una rodada a la vez muy buena y que me dejó varias enseñanzas recibo la invitación para salir con mis amigos de las cuatrimotos, los Centauros. La idea era hacer una ruta bastante fácil, aunque de un buen kilometraje. Estaba contemplado salir de Durango y de ahí pasar por Garabitos, Cieneguilla, Palos Colorados, Puente del Tren Río Chico, llegar a desayunar a Otinapa para seguir ya sea hasta Ignacio Zaragoza o Rodríguez Puebla y de ahí regresar por San Benito, Río Verde (parte del recorrido de la Cuatrimanía) y Salvador Allende para luego llegar a Durango por la misma ruta de Garabitos (unos 200km aproximadamente).
Rodando entre nubes (Mezquital – Temohaya)
Por los motivos que ya descubrirás conforme avances en la lectura de este relato, esta rodada la he decidido dividir en dos partes a pesar de que se realizó en un sólo día. Dos partes tan distintas pero con mucho en común…
Primera parte
Llega el día de descanso luego de una “intensa” semana laboral, así que apenas me despierto y comienzo a prepararme para la clásica rodada dominguera aún más tarde de lo que vengo acostumbrando últimamente por el clima. Son las 11a.m. y apenas voy saliendo por el sur de la ciudad con destino al Mezquital. Desde hace varias semanas o incluso meses tenía contemplado hacer esta rodada, pero por alguna extraña razón no me había decidido.










